O Lar do Carpinteiro
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HistoriaActualizado: 27 de mayo de 20268 min de lectura

Historia de O Lar do Carpinteiro: del cura al carpintero Manuel

Más antigua que su nombre actual, la casa fue primero la vivienda del cura —con capilla al lado— y desde 1920 el lar del carpintero del pueblo. Manuel dejó su oficio en cada viga; Maryluz conserva esa memoria al acoger huéspedes.

Capilla de granito junto a O Lar do Carpinteiro, antigua casa del cura en Oza dos Ríos

Una casa labriega con capilla: la época del cura

En la Rua Maial de Oza dos Ríos hay una casa que el pueblo conoce por muchos nombres: Casa Rural Oza Dos Ríos en las OTAs, O Lar do Carpinteiro en gallego, La Casa del Carpintero en castellano. Pero antes de todo eso, la vivienda fue la casa del cura parroquial.

La pequeña capilla de granito que sigue junto al jardín no es un adorno del paisaje: es el vestigio visible de esa etapa. En la Galicia rural, no era raro que el párroco viviera cerca del templo o de una capilla dependiente; aquí la proximidad entre casa y capilla explica el trazado del conjunto y la relación íntima entre hogar y parroquia.

1920: Manuel y el oficio de la madera

Desde 1920 la casa pasó a ser el hogar del carpintero del pueblo, Manuel. En Oza dos Ríos —como en tantos pueblos de la comarca de Betanzos— el carpintero no era solo un oficio: era quien fabricaba puertas, armarios, vigas y aperos para las casas vecinas.

Manuel instaló su taller en parte de la planta baja. El olor a madera recién cepillada se mezclaba con el humo de la chimenea, donde a veces se secaba la madera antes de entregarla. Esa doble vida —hogar y taller— es la que da sentido al nombre que el pueblo siempre usó: O Lar do Carpinteiro, el lar del carpintero.

Toda la madera del interior, una sola mano

Lo que más sorprende a quien entra hoy en la casa restaurada es la coherencia de la madera: escaleras con barandilla artesanal, vigas de castaño y roble vistas, armarios y estructuras que no parecen compradas en serie sino hechas para este edificio concreto.

Porque lo fueron. Manuel trabajó la madera de la casa para su familia y dejó piezas que siguen en uso. Entre ellas, la cuna que aún se conserva: fue la cuna de Maryluz, la actual propietaria y anfitriona, tallada por el carpintero para la familia. No es un objeto de museo encerrado en vitrina; es parte viva de la memoria del hogar.

Restauración sin borrar la memoria

La restauración que permitió abrir la casa como alojamiento rural respetó vigas, suelos y estructura de la antigua casa labriega. Se añadieron comodidades actuales —cocina equipada, baños completos, calefacción, wifi— sin convertir la vivienda en un chalet nuevo con fachada antigua.

Maryluz gestiona el alojamiento con trato directo. Las reseñas en Google y Amimir mencionan con frecuencia su hospitalidad y el encanto de la casa; varias citan a Manuel, maestro carpintero, como parte de la experiencia. Esa continuidad entre pasado y presente es lo que diferencia O Lar do Carpinteiro de muchas casas rurales sin historia contada.

Visitar la casa hoy

Si buscáis «casa del carpintero Galicia» o «casa rural con historia A Coruña», esta es una opción verificable: dirección 19 Rua Maial, licencia VUT CO 0008080, cuatro dormitorios y espacio exterior privado.

Podéis ver el interior y la capilla en la galería de la web y consultar disponibilidad para vivir la casa al completo — chimenea, jardín, barbacoa y el silencio del valle incluidos.

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